FUNERAL CIVIL / HOMENAJE DE DESPEDIDA

Sólo dándole palabra a la muerte, se le da valor a la vida.

Introducción:

La muerte de un ser querido es un momento doloroso y delicado en el cual los familiares se enfrentan a múltiples decisiones: Requisitos legales, entierro o cremación…. Cuestiones obviamente importantes y decisivas en un momento de alto estrés emocional en el cual es fácil olvidar una pregunta clave: ¿Cuál era la voluntad expresa del difunto?

En una sociedad abierta y pluralista como la nuestra,  existen personas de convicciones secularizadas que ajenas a cualquier credo,  desean unas honras fúnebres, acordes a cómo el difunto/a concebía la vida. De esta manera, se articularía el precepto constitucional sobre "la libertad ideológica, religiosa y de culto", y se establecerían las condiciones para prestar con "decoro" las "honras fúnebres, reconocimientos, homenajes o ceremonias que merecen los difuntos".

La mejor manera de honrar cívicamente la memoria de un fallecido/a es la de respetar su ideología – afín o diferente a la de sus familiares – , ya que ninguna religión, filosofía o cultura puede apropiarse del dolor ni del sentido de la muerte, y menos aún imponer sus formas simbólicas de celebrarlo.

Pese a la contundencia de las cifras, el progresivo distanciamiento entre sociedad e Iglesia Católica no tiene su reflejo en el momento del último adiós. Es lamentable que hoy en día las personas que desean un funeral civil tengan que improvisar ante el vacío en este tipo de actos. “Se casan por lo civil y los entierran por lo piadoso”. A diferencia del contrato matrimonial, las administraciones no tienen censos de los ritos funerarios, porque para ellas la historia termina con el certificado de defunción.



Poco a poco  las empresas funerarias y consistorios comienzan a crear ordenanzas sobre estos servicios para  garantizar su desarrollo así como capacitación de su personal.

La Ley 49/1978 de 3 de noviembre de enterramiento en cementerios municipales (B.O.E. de 7 de noviembre) dice al respecto:

1. - Los Ayuntamientos están obligados a que los enterramientos que se efectúen en sus cementerios se realicen sin
discriminación alguna por razones de religión ni por cualquiera otra.

2. - Los ritos funerarios se practicarán sobre cada sepultura de conformidad con lo dispuesto por el difunto o con lo que la familia determine.

Asimismo, podrán celebrarse actos de culto en las capillas o lugares destinados al efecto en dichos cementerios.
En los cementerios municipales se autorizará a quienes los soliciten el establecimiento de las capillas o lugares de culto a que se refiere el párrafo anterior.

3. - Los Ayuntamientos deberán construir cementerios municipales cuando en su término no exista lugar de enterramiento en que pueda cumplirse lo dispuesto en esta Ley.

¿Qué es un funeral civil?

El funeral civil es un acto laico que se lleva a cabo por solicitud de los familiares o últimas voluntades del fallecido con el fin de despedirle según sus creencias y valores en vida de una forma diferente, más íntima, más serena y con una finalidad clara: mantener en el recuerdo de los asistentes un grato recuerdo y realizar el homenaje que se merece.

¿Cómo se realiza?

Se inicia con la asistencia por parte del oficiante a la sala de velación, con una breve recepción a todos los asistentes para asegurar que estos se sientan acogidos e invitarles a la capilla previamente preparada para el acto.

Con un breve discurso del celebrante, enmarcando la filosofía y reflexión en torno a la muerte dará el comienzo a la ceremonia. Posteriormente, los familiares más cercanos o amigos dirigirán unas lecturas sobre el difunto siguiéndole unos minutos de silencio mientras se escucha una melodía.

Finalizará el acto el oficiante con unas palabras de despedida, trasladando el féretro al cementerio para su entierro o al crematorio para su incineración.
    
Un claro ejemplo de funeral civil fue el que se retransmitió desde el Palau de la Generalitat de Barcelona en la mañana del 21 de abril, todas las televisiones nacionales y extranjeras con motivo de la muerte de D. Juan Antonio Samaranch.

“Esta fue una petición de él, Así lo quiso”: detalló punto por punto como quería que fuese su despedida: El féretro, fue cubierto con una bandera olímpica, adornada con una rosa roja y una fotografía del apreciado dirigente deportivo. Se clausuró el emotivo ceremonial  con la  versión del himno de la Barcelona olímpica 'Amigos para Siempre', del tenor Josep Carreras y Sara Brightman, entonado nuevamente con toda su fuerza y sentimiento desde la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1992 en la ciudad condal.

Ya en el 2003 con la noticia de las exequias de Buero Vallejo, por primera vez se veía como dato explícito en la prensa, la realización de un ritual no católico;“fue enterrado en el cementerio privado La Paz, en Tres Cantos. No hubo responso, en su lugar se leyó un pasaje de “En la ardiente oscuridad” y el poema de Miguel Hernández “Elegía a Ramón Sijé”.

Terenci Moix, en la sala del Consejo de Cientos. Con recitaciones de amigos literatos como Nuria Espert
música en vivo…, Marsillac en el teatro Español. (-un familiar, a cuya despedida, no pude asistir, pero, se celebró un acto con los próximos, se hizo un acto de gran calidad de vivencia humana….)


Servicios:

•    Compromiso personal con la familia del fallecido para organizar una reunión con la familia tan pronto como sea posible. Al reunirse con la familia del difunto, el celebrante planificará la ceremonia según las indicaciones marcadas por estos: quienes van a participar, lecturas y música.

•    Tras la reunión, el oficiante creará una ceremonia que reflejará los deseos y preferencias de la persona fallecida en vida, así como la de su familia.

•    Dispersión legal de cenizas a través de soluciones integrales y apego a los estándares ecógicos que se ajustan a los deseos de sus seres queridos para ser  depositadas en el mar de manera legal, respetuosa y memorable.

•    Asesoramiento y gestión legal.

•    Coach personalizado para gestionar y superar el duelo.